22.07.2026

Diferencias sexuales en el intestino de las moscas determinan el metabolismo de las grasas y la fecundidad

Diferencias sexuales en el intestino de las moscas determinan el metabolismo de las grasas y la fecundidad

València, 22 de julio de 2026

¿Son iguales los órganos de hombres y mujeres? La ciencia aporta cada vez más evidencias de diferencias fisiológicas entre sexos. Sin embargo, todavía se sabe poco sobre los mecanismos biológicos que originan estas diferencias. Ahora, un estudio coliderado por el Instituto de Biomedicina de Valencia (IBV), del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), y el Francis Crick Institute, ha encontrado un mecanismo molecular que marca diferencias importantes en la formación de los intestinos de Drosophila melanogaster, la popular mosca de la fruta. Estas diferencias determinan la forma en que machos y hembras metabolizan las grasas, y tiene fuertes implicaciones en la fecundidad de las hembras. Los resultados se publican en la revista científica Developmental Cell.

El equipo de investigación combinó técnicas de cartografía celular tridimensional con análisis metabólicos para estudiar intestinos de moscas de la fruta adultas, un organismo muy utilizado en investigación. Esto les permitió identificar diferencias en la expresión de los genes en las distintas regiones del intestino y en su metabolismo que varían según el sexo y la composición genética de los individuos. Los resultados mostraron que la organización por regiones del intestino surge de la acción, específica en cada zona y diferente según el sexo, de dos proteínas combinadas: el determinante sexual Dsx y el factor de transcripción Myc.

“Aunque la proteína Myc ya había sido relacionada con la determinación sexual, su función se atribuía principalmente a efectos derivados de la presencia de dos copias del cromosoma X en las hembras”, explica Santiago Vernia, investigador del CSIC en el IBV que colidera el trabajo. “Nuestros resultados ofrecen una nueva perspectiva: muestran que Myc participa activamente en la diferenciación sexual junto con el factor Dsx”. Esto contribuye a que existan diferencias significativas según el sexo de las moscas.

El sexo marca el consumo de grasas

En las células llamadas enterocitos, las más abundantes del intestino cuya función es absorber los nutrientes, la forma masculina de Dsx inhibe la expresión de Myc, lo que se asocia con una mayor cantidad de Myc en las hembras. A su vez, Myc aumenta el número de copias del material genético de las hembras en los enterocitos, lo que incrementa el tamaño de este tipo de células intestinales. Además, Myc configura un perfil característico en el metabolismo de las grasas en hembras, asociado a una abundancia de sustancias que degradan grasas (lipasas) y al almacenamiento selectivo de cierto tipo de triglicéridos (una grasa de reserva) en el intestino medio.

El estudio observó que, al aumentar el tamaño y la superficie de absorción de los enterocitos femeninos, Myc mejora la capacidad digestiva y la obtención de nutrientes, en las hembras. En muchas especies, las hembras suelen acumular más grasa corporal que los machos, lo que se asocia a periodos con mayor requerimiento energético como la gestación. “Tradicionalmente, estas diferencias en el metabolismo de las grasas se han atribuido principalmente al sistema nervioso y al tejido adiposo. Sin embargo, numerosos trabajos demuestran un papel clave del intestino, y nuestros resultados contribuyen a conocer mejor este papel”, remarca Vernia.

Intestino, grasas y fertilidad

Estudios recientes sugieren que esta función de Myc podría mantenerse a lo largo de la evolución de las especies y desempeñar un papel importante en otros tejidos relacionados con la reproducción. De hecho, este es uno de los hallazgos más sorprendentes del trabajo: cuando se reduce la actividad de Myc en los enterocitos de las hembras adultas, disminuye su fertilidad. Según los investigadores, esto podría deberse a cambios en el metabolismo de determinados tipos de grasas o a alteraciones en la comunicación entre los enterocitos y otras células a través de la producción de hormonas.

“Encontramos que los perfiles lipídicos intestinales son distintos en machos y hembras y presentan una organización regional”, resume el investigador del CSIC. “Además, encontramos que el factor de transcripción Myc presenta una mayor expresión en regiones específicas del intestino de las hembras, contribuyendo al mantenimiento de la organización regional del intestino y al correcto metabolismo de los lípidos. Finalmente, esta organización por regiones del intestino ofrece una ventaja reproductiva aumentando la fecundidad, posiblemente al permitir una mejor adaptación metabólica”, finaliza.

Estos hallazgos revelan nuevas funciones de Myc en la diferenciación sexual y señalan al intestino como un factor clave, no completamente entendido, en las diferencias entre machos y hembras en el metabolismo de las grasas. Más allá de la biología básica, estos resultados podrían ayudar a comprender mejor distintas enfermedades metabólicas que presentan diferencias entre sexos, como la obesidad. Además, revelan nuevos mecanismos implicados en la relación entre la dieta, la absorción de nutrientes y la fertilidad.

Los investigadores e investigadoras del Laboratorio de Biomedicina Computacional del CIPF Francisco García, Irene Soler y Cristina Galiana contribuyeron al análisis de los datos transcriptómicos, lo que permitió identificar las diferencias en la actividad de los genes entre las distintas regiones del intestino y revelar cómo estas varían en función del sexo, ayudando a explicar por qué el metabolismo de las grasas es diferente en machos y hembras.

La participación del IBV-CSIC y del CIPF en este estudio refuerza el papel colaborativo de ambos centros valencianos en la investigación internacional sobre biología celular y desarrollo, contribuyendo a desentrañar los mecanismos fundamentales que permiten mantener la integridad de las células madre y el correcto funcionamiento de los tejidos.

El trabajo está coliderado por Irene Miguel-Aliaga directora del Laboratorio de Fisiología y Desarrollo de Órganos en el Francis Crick Institute de Londres. También cuenta con la participación del Laboratorio de Biomedicina Computacional que lidera Francisco García en el Centro de Investigación Príncipe Felipe (CIPF). También colaboran en el estudio el MRC Laboratory of Medical Sciences y el Institute of Clinical Sciences del Imperial College (ambos en el Reino Unido), así como varios institutos de investigación de la Univesidad de Helsinki (Finlandia).

Christopher Amourda, Laura Blackie, Pedro Gaspar, Laura Martin-Coll, Anadika R. Prasad, Andrew H. House, Minna Holopainen, Hanna Ruhanen, Nicole Lamichane, Dafni Hadjieconomou, Tomotsune Ameku, Alessandro Mineo, Milly Coxhead, Irene Soler-Sáez, Cristina Galiana-Roselló, Francisco García-Garcia, Yi-Fang Wang, Cyrille Alexandre, Ville Hietakangas, Reijo Käkelä, Santiago Vernia, Irene Miguel-Aliaga, Myc sustains sex-biased organ zonation in the Drosophila intestine, Developmental Cell, Volume 61, Issue 7, 2026. DOI: https://doi.org/10.1016/j.devcel.2026.06.003

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